domingo, 1 de junio de 2008

Obra y producción


El trabajo de Gonzalo Rabanal recurre a múltiples referentes de lenguaje y practicas: video, instalación, performance, escritura, entre otros. Así, pues esta forma que caracteriza su propuesta le ha permitido crear un corpus critico inicial para elaborar un desplazamiento desde el cuerpo al acontecimiento, desde la representación a la presentación, desde el acto al gesto, desde el sistema como obra al espacio experimental, desde la actuación al proceso de creación.
A partir de estos parámetros desplazatorios produce sus delimitaciones entre los territorios de la obra, la autoría y la recepción, lo que permite acrecentar en su proyecto las aperturas ( no dogmáticas) de fronteras entre los ámbitos del pensamiento y su practica, entre territorios reales y ficticios; la fusión entre vida y arte.
Esta propuesta transversal es una respuesta a la repetición tautológica de los esquemas y estilos visuales propios del arte tradicional para indagar en la naturaleza ubicua ( multipresencial) y la recepción ( interactiva) entre obra y destinatario.
Sus proyectos por lo general han sido instalaciones hibridas que completan una parte objetual con otra parte inmaterial o procesual , anudando problemáticas contextuales referidas a temas políticos vinculados con la memoria y el recuerdo, lo que le permite vincular y configurar una cartografía conceptual alejada de la complacencia, posibilitando elaboraciones discursivas desde una lateralidad autónoma al poder institucional, como también una potencial herramienta de intervención en procesos reales.
Sus proyectos no están alejados de los nuevos medios tecnológicos como recursos de lenguaje, los que han permitido manejar y reinterpretar la hegemonía de los meta relatos.
Otra vía de reflexión se abre en el trabajo de Rabanal, aproximándolo a lo que llama Nicolas Borriaud: “ la convivencialidad ”, es decir, la interrupción de la obra de arte como la creación de un territorio dedicado a acoger las interacciones entre sujetos.
Desde este punto de vista emerge la propuesta de abrir intersticios dedicados al intercambio ( no económico) de pensamientos, informaciones, emociones.
Su interés permanente han sido las referencias a la utilización del cuerpo como objeto y medio, y sus distintas aproximaciones a las comprensiones del arte como también a los elementos de la vida cotidiana.
A partir de todos los proyectos realizados desde el año 1982, su producción ha sido desde lo personal ligado a determinaciones históricas y colectivas, ensambladas para construir una obra desde una perspectiva dramática, real, es decir, individual; nudos problemáticos que irrumpen de lo particular para relacionarse con todo lo que la fragilidad del cuerpo es capaz de producir y tejer como horizonte de realidad.
Si bien es cierto que al hablar y producir desde lo personal ha posibilitado legitimar deseos ( o sentidos) que se han distanciado de las obligatoriedades y compromisos programáticos, como también alejarse en conciencia, para no cargar con el peso de ser responsable de todo lo que nos ha acontecido ( memoria y trauma).
Sus trabajo han buscado respuestas y cuestionamientos para indicar lo que cada uno es.